martes, 15 de julio de 2008

DEVOCIONES DAROALIANAS EN LA CANCIÓN ESPAÑOLA;

En el año 1969 el cantautor catalán Joan Manuel Serrat publica un LP dedicado al poeta sevillano Antonio Machado. En él figura la canción "La saeta" en la que se lee: "¡Oh, no eres tú mi cantar / no puedo cantar, ni quiero / a ese Jesús del Madero / sino al que anduvo en la mar" nombrando a Nuestro Padre Jesús del Madero, Regidor Perpétuo y gran devoción de la ciudad de Daroal desde el siglo XVII.
DEVOCIONES DAROALIANAS EN LA CANCIÓN ESPAÑOLA;
A lo largo del siglo XX han sido muchas las ocasiones en que los poetas y cantautores españoles, se han inspirado en las grandes devociones daroalianas para componer sus creaciones.
En 1944 el maestro Rafael de León y Ochaíta escribieron la letra de la canción "La Lirio" a la que puso música el maestro Manuel Quiroga y que interpretaron artístas como Estrellita Castro o Juanita Reina. En ella se puede leer: "Pero la verdad del cuento / ay Cristo de los Tormentos / lo saben la Lirio y Dios" haciendo referencia al Santísimo Cristo de los Tormentos de la Cofradía de los Gitanos de Daroal, que se venera en la señera Iglesia de San Bernardo.
En la imagen una fotografía de la tonadillera sevillana Estrellita Castro con el escritor Jorge Vestringe.

jueves, 10 de julio de 2008

RETRATOS DAROALIANOS VI (La expansión);
Después de mi familia, la primera daroaliana o, lo que es lo mismo, la primera a quien conté todo lo que ocurría dentro de mi cabeza, fue mi compañera de BUP María Jesús Losada Gutiérrez, quien por supuesto al poco tiempo fundó su propia ciudad, Majelo, la tercera por antigüedad detrás de Amper y Daroal.
María y yo nos entendimos enseguida. Las historias de Daroal (contadas en voz baja o mediante papeles en plena clase) le alucinaban al mismo tiempo que le horrorizaban, pues su ciudad de Majelo era todo lo contrario de Daroal: allí llueve todo el tiempo, casi siempre es de noche, no existen las cofradías, abundan las meigas, etc. por poner algún ejemplo.
Ella era una nacida en Vigo viviendo por circunstancias en Sevilla, por tanto no es nada de extrañar que su ciudad imaginaria fuera simplemente todo lo que añoraba de su tierra.
Al padre de María lo volvieron a trasladar a Galícia pasado un tiempo, con lo cual fuímos perdiendo la relación poco a poco (hoy algo recuperada gracias a internet), no sin antes dejarme como testigo a las siguientes dos daroalianas: Nina y Elizabeth, dos daroalianas de pro de las que hablaré en el siguiente capítulo.
En la imagen una fotografía de SAR la Reina Doña María I de Majelo en una bonita y natural pose durante una de sus estancias en la feria de Sevilla.
RETRATOS DAROALIANOS V (Los primeros habitantes);

Una vez fundada la gran nación de Daroal aquel primer verano maravilloso en Cádiz, que había de marcar por siempre mi vida, continué con la elaboración incesante del plano de la ciudad, el listado de las hermandades y cofradías, los dibujos de devociones daroalianas, personajes, etc. Todo ello ocupándome horas y horas y creando todo un mundo cada vez mas dificil de contener para mí solo, lo que me llevó a comenzar a compartir mi "historia" con los que creía aptos para tal menester ¿Como sabía si eran aptos o no? Aún hoy no sabría explicarlo. Cuando descubro a un daroaliano se produce como una especie de flechazo instantáneo. Es como si esa persona lo llevara escrito en la frente e inmediatamente sé que es apto para confiar en él. También una "tara" mental apreciable en la persona ayuda bastante, no nos engañemos; al fin y al cabo esto de Daroal no es más que un nido de soñadores. Y no todas las personas están dispuestas a "perder" su tiempo soñando.
Como es lógico, los primeros en saber de Daroal aparte del Rey de Amper fue mi propia familia. Mis padres y hermanos fueron testigo directo de los primeros síntomas: el gran plano de la ciudad colgado en la pared de mi habitación (que crecía día a día), la primera imagen de la patrona (con iglesia, paso, altares y ajuar incluido) en una de las puertas del típico mueble de habitación juvenil, la redacción hasta altas horas de la madrugada del cuaderno verde (primer documento oficial reconocido del listado de hermandades y cofradías de la ciudad de Daroal), etc. Con lo que enseguida se familiarizaron con el reparto de títulos nobiliarios y distinciones que les iba concediendo, los nombres de las grandes devociones daroalianas, los personajes, los dibujos, los sucesos... No habia momento en que en medio de cualquier escena familiar no se me viera ocupado con cualquiera de esas labores. Hasta que se convirtió en algo absolutamente normal.

En la imagen una fotografía de la última en llegar a la familia real, la Infanta Alejandra Esperanza Macarena de Daroal, quien enseguida lo entendió todo a la perfección y ha asistido desde siempre a multitud de actos daroalianos.

lunes, 7 de julio de 2008





























RETRATOS DAROALIANOS (Daroal);
Este capítulo lo dedicaremos a Daroal,es decir yo.
En las dos primeras fotografías se encuentra la explicación del por qué de mi afición a la playa, pues son el testigo de cómo desde mi primera infancia ya me acostumbraron al sol, la arena y el mar. Están tomadas en la playa de Punta Umbría hacia los años 70 (1870, naturalmente).

En la tercera fotografía aparezco junto a la Reina Madre (siempre tan unidos) en donde se puede admirar la belleza que siempre la ha caracterizado. También en ésta instantánea podemos observar el bonito papel pintado de fondo (tan de moda en la época) con motivos egipcios, descubiertos años más tarde en las famosas ruinas de Amón-Arca.

En la siguiente foto aparezco vestido de monaguillo preparado para hacer estación de penitencia con mi querida hermandad de la Bofetá, a la que pertenecemos toda la familia.

La fotografía número cinco fue tomada el día de la comunión del Infante don Valentín Luís. En ella figuran la Reina Madre, el Gran Duque de Hort, la Infanta María Luisa, el citado Infante don Valentín Luís y el monarca daroaliano (al que además prepararon para la ocasión con este bonito peinado a lo Cristóbal Colón). La estilista que vistió a la familia aquel día, aún continúa siendo buscada por la INTERPOL.

La siguiente instantánea aunque lo parezca no es un fotograma de la serie "Cuéntame". Soy yo en mi cuarto de baño en donde sobra cualquier comentario sobre la decoración de estampados, espejo, indumentaria, etc. Todos hablan por sí mismos.

La séptima y última fotografía pertenence a un clarísimo robado en donde, ya adolescente, me sorprendieron recién levantado desayunando mi cola-cao de ésta manera tan plácida y natural. Esta realizada en Barcelona en la década de los 90.

viernes, 4 de julio de 2008


RETRATOS DAROALIANOS III (La Revelación);

Fue en un verano de mi adolescencia cuando, para acompañar a la Infanta María Luisa a un retiro obligado a la ciudad de Cádiz, me encontré con el fascinante mundo de Amper. La estancia en la tacita de plata para la Infanta duró poco (huyó despavorida ante la inminencia de lo que estaba a punto de estallar), para mí, en cambio, duró todo ese verano y muchos otros más.

Sólo se trataba de pasar con mi hermana una temporada en casa de su padrino en Cádiz pues, a causa de una mala racha, la Reina Madre pensó que unos días en la playa le vendrían bien, y para que no fuera sola me envió a mi también (nunca sabría cuán acertada fue su decisión).

El padrino de mi hermana la Infanta María Luisa vivía con su hermano Agustín, al que ya conocía pues tanto ellos como su madre Doña Salud, persona de gran temperamento y personalidad, eran viejos amigos de mi familia. Por aquel entonces ya Doña Salud había fallecido y los dos hermanos (que siempre habían vivido en Sevilla) por motivos laborales vivían solos en Cádiz.
A los pocos días descubrí que aquella casa no era como todas. Bastó con un par de despertares a las siete de la mañana con marchas procesionales a todo volumen o con aquel plato de lentejas con un huevo frito flotando en medio, para darme cuenta de que allí había algo que cada vez me atraía más (a mi hermana le bastó para hacer la maleta y volverse para Sevilla). Y efectivamente, al poco tiempo me encontré con el alucinante mundo de las ciudades imaginarias. El padrino de mi hermana y su hermano tenían cada uno su ciudad imaginaria, Jamper y Amper, aunque era Agustín (Amper) el que había llevado la historia más lejos. El nombre de Amper surgió del conjunto de las iniciales del nombre y apellidos de Agustín Muñoz Pérez, así que yo decidí hacer lo mismo, David Romero Alonso: Daroal.
Cada tarde cuando subíamos de la playa nos poníamos con el mapa de las ciudades, Agustín con el jigantesco plano de Amper (que apenas cabía ya en la habitación), y yo con el de mi recién creada ciudad de Daroal. Su hermano José Antonio mientras, leía o veía la televisión. Y así, nos daban las tantas de la madrugada inaugurando calles, plazas y publicando bandos en contra o a favor de algo.
Luego vinieron los listados de cofradías, los itinerarios, los dibujos de devociones amperianas y daroalianas, etc, etc, etc.


La ciudad de Amper, los concursos cofrades en la playa (con catea incluida si no acertaba), la celebración de Santa María Magdalena el 22 de julio con grandes marchas procesionales desde que amanecía, los velones encendidos por la noche a la Inmaculada del salón, el azulejo de la Virgen de los Reyes que había junto al desaparecido Hotel Playa de la Victoria (que no nos cogía de camino pero por el que pasábamos a diario para ir a la playa), el amor a la Virgen del Dulce Nombre y a la del Socorro, las insólitas historias de su vecina Primi y de la Salvaora (una travesti que vivía en el bajo), las más disparatadas historias de las cofradías amperianas, la belleza de la ciudad de Cádiz... Todo lo aprendí de Agustín, de Agustín Carlos I Rey de Amper.

Nunca tendré palabras suficientes para agradecerle todo lo que me enseñó, y que fuera él quien hizo que despertara la ciudad que había dormida en mi interior.

Desde aquí le envío mi mas sincera gratitud y mi mas fuerte y cariñoso abrazo, sobre todo ahora que por circunstancias tanto le ha cambiado la vida, y ya no nos vemos tanto.

Gracias Agustín, sin ti Daroal nuca hubiera sido posible.


En la imagen una fotografía del Rey de Amper durante una visita oficial a la ciudad de Méjico, en la que aparece con el sobrero típico y su inseparable cámara de vídeo con la que lo grababa absolutamente todo (aún recuerdo cuando aseguraba que sus vídeos de Semana Santa eran mucho mejores que la película de Gutiérrez Aragón...)

jueves, 3 de julio de 2008












RETRATOS DAROALIANOS II;
Continuando con la serie de retratos daroalianos, comenzaremos por el principio: la familia real daroaliana. En esta entrega adjuntamos las fotos de la Primera Comunión de la Reina Madre doña Luisa de Daroal y de don Valentín el Gran Duque de Hort, reconocido y prestiogoso doctor y padre de nuestro monarca. También un bello retrato de los abuelos maternos, el Infante don Francisco y la Duquesa de Gines doña Concepción Payán acompañados por su hermano el Cardenal Infante don Joaquín, realizado en Madrid en 1955 y otro de la abuela paterna la Infanta doña María Duquesa de Mina, realizado en 1991 en el palacio de verano de Punta Candor. La gran nación de Daroal ya estaba germinada pero aún tardaría un tiempo en ser descubierta. Años más tarde todo salió a la luz cuando nuestro soberano tuvo el honor de conocer al Rey don Agustín Carlos I de Amper.